Historia del SARHA: del sistema interno de AFIP al sistema nacional
Como un sistema creado para gestionar los recursos humanos de AFIP termino siendo la herramienta de liquidacion de haberes de gran parte del Estado argentino
El SARHA (Sistema de Administracion de Recursos Humanos de AFIP) tiene una historia que refleja los vaivenes politicos y administrativos de la Argentina contemporanea. Nacio como una solucion interna de un organismo del Estado, se expandió gradualmente a otros organismos mediante transferencia tecnologica gratuita, fue protagonista de una polémica decision de tercerizar su implementación a consultoras privadas y finalmente retorno a la órbita estatal. Esta cronología recorre esa historia.
Los origenes: AFIP lo desarrolla para uso interno
A comienzos de la década de 2000, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) enfrentaba el mismo desafío que muchos organismos del Estado: gestionar de forma eficiente los legajos, las novedades y la liquidación de haberes de miles de empleados. La solución fue desarrollar un sistema propio, que combinó la experiencia del área de Recursos Humanos con la capacidad técnica de su dirección informática.
El resultado fue el SARHA, construido sobre base de datos Oracle con un componente de escritorio desarrollado en PowerBuilder (para los operadores de RRHH) y un componente web en PHP llamado SARHA OnLine (para los agentes). Esta arquitectura, robusta y probada dentro de AFIP, seria la misma que luego se replicaría en decenas de organismos del Estado argentino.
La expansión silenciosa: SARHA Transferencia
El éxito del sistema dentro de AFIP no tardó en llamar la atención de otros organismos públicos. Ante la demanda, AFIP creó una estructura interna especializada: la División SARHA Transferencia, cuya misión era implementar el sistema en otros organismos del Estado de forma gratuita, cediendo la licencia sin costo y brindando asistencia técnica con personal propio.
Los primeros organismos en adoptar SARHA a través de esta vía fueron algunos de los más grandes del país:
- PAMI (Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados)
- Ministerio de Relaciones Exteriores (Cancillería)
- Banco Central de la República Argentina (BCRA)
- Congreso de la Nación (Cámara de Senadores y Cámara de Diputados)
Para 2005, ya eran 21 los organismos de los tres poderes del Estado que gestionaban sus recursos humanos y liquidaciones con SARHA. El equipo de SARHA Transferencia dentro de AFIP fue creciendo hasta contar con alrededor de 30 técnicos dedicados exclusivamente a la instalacion, puesta en marcha y soporte del sistema en otros organismos.
El Decreto 888/2016: la tercerización bajo el gobierno de Macri
El 22 de julio de 2016, el gobierno de Mauricio Macri dictó el Decreto 888/2016, que estableció la implementación obligatoria del SARHA en toda la Administración Nacional: administración central, organismos descentralizados, empresas y sociedades del Estado. Todos tenían un plazo de un año para tenerlo operativo.
La novedad no estaba solo en la obligatoriedad sino en la modalidad: en lugar de que AFIP Transferencia se encargara de las implementaciones como venía haciendo, el Ministerio de Modernización llamó a licitación pública para contratar consultoras privadas. En septiembre de 2016 se abrió el proceso licitatorio y el 29 de noviembre de 2016 se adjudicaron contratos de implementación y mantenimiento a once empresas, entre ellas Open Solutions Argentina, Intersoft, Summant, NewRol-it, Neoris, Hexacta, Atos Argentina, Tecninfor, Ryaco, Everis y Unitech.
La decision fue polémica desde el inicio. El Estado pagaba ahora por algo que AFIP hacía gratis. Las consultoras facturaron tens de millones de pesos por implementaciones que durante años habían sido realizadas por el propio Estado. Los críticos señalaron que incluso los empleados públicos de AFIP debían capacitar a estas empresas antes de que comenzaran a operar.
La era de las consultoras (2016-2020)
Durante los años siguientes, las once consultoras adjudicadas implementaron SARHA en numerosos organismos que antes no lo tenían. Las empresas contratadas fueron: Open Solutions Argentina, Intersoft, Summant Technologies, NewRol-it, Neoris Consulting, Hexacta, Atos Argentina, Tecninfor, Ryaco, Everis Argentina y Unitech.
Open Solutions Argentina
Entre los organismos que implementaron SARHA con Open Solutions se destacan:
- Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas
- CITEDEF – Centro de Investigaciones Científicas y Ensayos de Defensa
- ENACOM – Ente Nacional de Comunicaciones
- Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda
- Varios organismos medianos de la administración central
Tecninfor
Tecninfor, con experiencia en el sector público desde 1991, implementó SARHA en varios organismos durante este período. Entre sus clientes estatales de la época se encuentran:
- ENOHSA – Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (implementación confirmada documentalmente)
- Jefatura de Gabinete de Ministros
- ACUMAR – Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo
- Secretaría General de la Presidencia de la Nación
- Ministerio de Transporte
- Otros organismos como INAES, CONEAU, ARN, CNV, ORSEP y MinCyT
Poder Judicial de la Nación
Un caso particular fue el del Poder Judicial de la Nación, que en septiembre de 2017 firmó un convenio directo con AFIP para implementar SARHA, optando por la vía de la transferencia tecnológica estatal en lugar de contratar a una consultora privada.
Cada consultora tenía sus propios equipos de implementación, sus metodologías y contratos independientes con cada organismo. Las tarifas por hora variaban entre $600 y $2.280 pesos, y para 2018 las propias consultoras ya reclamaban renegociación de precios ante el Ministerio de Modernización. La coexistencia de múltiples versiones y configuraciones comenzó a generar una fragmentación que, con el tiempo, traería complicaciones.
El Decreto 661/2020: el regreso al Estado
Con el cambio de gobierno en diciembre de 2019, la política en torno al SARHA también cambió. El 11 de agosto de 2020, el gobierno de Alberto Fernández dictó el Decreto 661/2020, que derogó expresamente el Decreto 888/2016.
El nuevo decreto modificó el enfoque: ya no había obligatoriedad de implementar SARHA específicamente. Cada organismo podía elegir su sistema de gestión de personal, siempre que fuera compatible con el SIRHU (Sistema de Información de Recursos Humanos) y cumpliera con los requisitos del Registro Central de Personal. SARHA Transferencia, dentro de AFIP, retomó el rol de asistir a quienes quisieran implementar o continuar con SARHA.
El problema de compatibilidad: organismos que quedaron aislados
La fragmentación generada en la etapa de las consultoras dejó una consecuencia concreta: algunos organismos que habían implementado SARHA en sus versiones más tempranas o bajo configuraciones particulares perdieron compatibilidad con la versión que SARHA Transferencia gestíonaba y actualizaba.
Entre los casos más conocidos se encuentran el Ministerio de Relaciones Exteriores y el PAMI, dos de los primeros organismos que adoptaron el sistema. Sus implementaciones, hechas con versiones antiguas y con particularidades propias de cada organismo, resultaron difíciles de mantener en línea con la evolución posterior del sistema. Esto los dejó en una situación delicada: con SARHA funcionando pero sin soporte actualizado de AFIP Transferencia.
Este problema ilustra uno de los desafíos clásicos de los sistemas de información en el Estado: la tension entre personalizar el sistema para cada organismo y mantener una versión única actualizable.
SARHA hoy
A la fecha, SARHA sigue siendo el sistema de gestión de recursos humanos y liquidación de haberes de numerosos organismos del Estado argentino. Su historia, con más de dos décadas de recorrido, refleja los dilemas que el Estado argentino enfrenta al gestionar su propia infraestructura tecnológica:
- ¿El Estado debe desarrollar y mantener sus propios sistemas o tercerizar en el mercado privado?
- ¿Cómo se garantiza la continuidad del soporte cuando cambian los gobiernos y las políticas?
- ¿Cómo se evita la fragmentación cuando el mismo sistema tiene versiones e implementaciones distintas en cada organismo?
Las respuestas a estas preguntas no fueron simples en el caso del SARHA, y probablemente no lo sean en el futuro. Lo que sí es claro es que el sistema sobrevivió a cambios de gobierno, políticas de tercerización y debates sobre el rol del Estado, y sigue siendo la columna vertebral de la administración de personal en buena parte del sector público argentino.